Normandía no siempre vale una gran misa para los criadores franceses
- Carolo López-Quesada

- 13 may
- 2 min de lectura
La verdad es que el mundo de la cría del Silla Francés ha cambiado, como cambiaron anteriormente muchos libros genealógicos con respecto a sus reproductores.
Los Silla Franceses mantuvieron durante muchos años su particular “Grandeur”, donde creían en lo suyo, de generaciones en generaciones, y dejando al margen el resto de reproductores del mundo.
Hoy en día, es muy común ver papeles de muchos de los grandes Silla Franceses del mundo con padres, madres, abuelos paternos, abuelos maternos… “no Silla Franceses”.
Como muestra, lo estaba pensando esta mañana con respecto a mí mismo. De los caballos que tengo en sociedad en la actualidad con mis “amigos y hermanos”, tengo dos Silla Franceses, uno de 7 años y otro de 4 años.
El 7 años es un hijo de Candy de Nantuel (Silla Francés), caballo “tremendamente francés”, aunque en sus generaciones tiene a Luidam (KWPN) como padre.
La madre de este caballo es una hija de L’Arc de Triomphe (Landor S x Pilot x FGoya), el gran Oldemburgo.
Con todo, mi 7 años es “muy francés”, ya que sus siete madres en línea materna descendiente inferior, son Silla Francesas.
Mi cuatro años es un hijo de Stakkatol (Oldemburgo), que es un hijo de Srakkato (Hannoveriano), con una primera madre por Capitol (Holsteiner), una segunda madre por Liguster (Holsteiner) y una tercera madre por Faenrich (Holsteiner).
La madre de mi 4 añoos es una Silla Francesa, hija de Balou du Rouet (Oldemburgo), con un madre ya prácticamente francesa en la totalidad de su origen.
Papeles franceses con sangres centroeuropeas, cada día as acentuados.
Normandía no siempre vale una gran misa para los criadores franceses desde hace ya algunos años…

Carolo López-Quesada



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