Hoy felicitamos a Markus Fuchs con una anécdota suya en Dublín CSIO
- Carolo López-Quesada

- hace 2 días
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Hoy vamos a felicitar a uno de los jinetes más competitivos que he visto en mi vida por su cumpleaños: Markus Fuchs.
El astro suizo cumple hoy 71 años, por lo que con todo mi respeto y cariño, le deseo un día ejemplar con toda su familia y amigos.
Les voy a contar una “historieta antigua” de Markus Fuchs de hace ya bastantes años. Corría el año 2.001 en el CSIO de Dublín, donde Markus Fuchs estaba corriendo con su todopoderoso Tinka’s Boy. En la Copa de Naciones, en la segunda manga habían sido eliminados, cosa sorprendente, ya el caballo debió de ver algo especial en un doble de verticales de bidés, y se paró como un sello.
Al día siguiente saltaron la prueba pequeña, y Markus Fuchs decidió inscribir al caballo en el Gran Premio.
Mi querido amigo Paul Darragh corría ese Gran Premio con Jerome, y por la mañana me dijo que iba a hacerle un buen trabajo en la pista de ensayo, para dejarlo bien preparado para el Gran Premio. Acompañé a Paul a la pista de ensayo, ya que quería hacer un trabajo sobre una barras en el suelo galopando, y entre pitos y flautas estuvimos mucho tiempo en la pista de ensayo.
Markus Fuchs cuando llegué estaba galopando con Tinka’s Boy, con un filete de palillos y unas riendas alemanas. No les exagero, se lo prometo, estuvieron galopando sin parar como una hora de reloj, con cambios de ritmo, con barras en el suelo, en fin, un trabajo largo y serio. Markus Fuchs siempre fue un trabajador incansable.

Vino a charlar con Paul al acabar, y estuvieron hablado del motivo por el que se había parado el caballo en la Copa de Naciones, y Markus Fuchs nos contó que pensaba que lo había dejado demasiado fresco la semana anterior de trabajo, y que eso le sentaba mal al caballo.
Por la tarde, con un calor fuerte ese día en Dublín, Markus Fucks ganó el Gran Premio del CSIO con Tinka’s Boy, en un desempate quiero recordar de cinco conjuntos.
En la entrega de trofeos, cuando Tinka’s Boy pasó por delante de la tribuna de honor, ante la salvajada de aplausos que recibió de un enfervorizado público, Tinka’s comenzó a botarse, y a punto estuvo de dejar a su jinete en el suelo.
Luego fuimos a darle la enhorabuena, y nos contó que el caballo seguía demasiado fresco, que tenía que trabajarle más…
Felicidades Markus.
Carolo López-Quesada



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