Hickstead un soplo de aire fresco en lo habitual
- Carolo López-Quesada
- 27 jul
- 1 Min. de lectura
Me gusta ver Hickstead CSIO, ya que es un pequeño soplo de aire fresco en el camino habitual.
Ese especial “doble de bidés” es de una belleza absoluta, el doble de “barreras blancas” tiene el peso de la historia, los grandes tablones de Hickstead son como transportarse a otra época, la ría sigue siendo especial, los árboles del doble de bidés son como mágicos, el chalet de Hickstead con clase…

Los grandes efectos ópticos no tienen incidencia en Hickstead, los “degradados de las barras” y los “colores tenues” no son parte del mobiliario de la gran casa de Douglas Bunn.
Nos hemos acostumbrado a ver desnaturalizado nuestro deporte, y la belleza del peso de los orígenes naturales de nuestro deporte, en algunos casos se ven poco a poco olvidados.
Carolo López-Quesada
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