Helsinki 1.952 la llegada de Pierre Jonqueres D'Oriola
- Carolo López-Quesada

- 1 ene
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Escribíamos el otro día sobre los Juegos Olímpicos de Londres 1.948; hoy nos toca desmenuzar la Olimpiada de Helsinki 1.952.
En la capital finlandesa, el baremo utilizado fue el siguiente: tres jinetes por equipo; dos mangas iguales para todos los competidores; en caso de empate a puntos un desempate al cronómetro por las medallas; la clasificación por equipos la suma de los seis recorridos de los 3 componentes de cada equipo. En resumen, mismo baremo que en Londres 1.948, pero en lugar de una vuelta, se corrieron dos sobre el mismo recorrido.
El oro olímpico por equipos, se fue para el equipo británico, compuesto por los jinetes Harry Lewellyn con Foxhunter, D. Stewart con Aherlow y W.White con Nizefela, que sumaron en total 40 puntos y tres cuartos. La segunda posición fue para el equipo chileno con 45 puntos y tres cuartos, mientras que el bronce por equipos fue colgado al equipo de los Estados Unidos con 52 puntos y un cuarto.
Harry Lewellyn con Foxhunter, se colgaba su segunda medalla olímpica por equipos y en el equipo de USA, emergía la importante figura de William Steinkraus, que con Hollandia iniciaba una serie de éxitos que culminaría con su oro individual en Méjico 68, más tres metales más por equipos.

Steinkraus dibujó lo que sería el “futuro” de la equitación norteamericana.
El equipo español acabó en la décima posición por equipos: Marcelino Gavilán con Quoniam hizo 20 y 7, Manolo Ordovás con Bohemio tuvo una puntuación de 8 y 12, y en el último lugar del equipo, Jaime García Cruz con Quorum hizo 12 y 8.
En la primera vuelta, solamente Fritz Thiedemann y el famoso Meteor, realizaron un recorrido sin faltas, mientras que nueve jinetes finalizaron esta manga con un derribo. En la segunda vuelta, hubo tres recorridos sin faltas: Pierre Jonqueres D’Oriola con Alí Babá, Harry Lewellyn con Foxhunter y César Mendoza de Chile con Pillan.
Tras las dos mangas, se tuvo que celebrar un desempate entre cinco conjuntos.
Pierre D’Oriola y su caballo francés Alí Babá, realizaron el único recorrido sin faltas del desempate, ganando su primer oro olímpico individual. La plata recayó en el jinete chileno Óscar Cristi con Bambi, mientras que el bronce iba para Meteor con Fritz Thiedemann. Oliveira de Meneses (Brasil) y Wilfried White (GB), se dejaron en el camino un metal olímpico individual.
Humberto Mariles, anterior Campeón Olímpico, defendió con ardor su metal dorado, quedando en la sexta posición individual. Raimondo D’Inzeo, debutaba en la competición en la que posteriormente daría un recital a nivel de palmarés, acabando en la séptima posición individual con Litargirio (pura sangre).
El jinete germano Hans Evers, corrió la yegua Badem, que posteriormente en el año 1.954, fue medalla de bronce individual en el Campeonato del Mundo de Madrid, bajo la monta de Francisco Goyoaga.
Piero D’Inzeo con Uruguay fue eliminado (no pudo salir a la pista), dejando al equipo italiano también fuera de juego.
Jean D’Orgeix y Arlequín, también tuvieron una mala actuación, lo que a la postre le hizo perder el caballo en favor de D’Oriola, que posteriormente ganó “todo” con el caballo nacido entre las bombas del desembarco de Normandía.
El recorrido constaba de 13 obstáculos, con un doble y un triple. El triple fue “ revolucionario”, puesto que fue vertical-ría-muro, y a una distancia de 21 metros, una gran triple barra de 1,50 * 2,20 de fondo.
La ría fue de 5 metros (clásica medida olímpica de la época) y a 28 metros una barrera de 1,60 metros.
D’Oriola, desde entonces y hasta nuestros días, se enfundó la camisa de icono de nuestro deporte; hasta la fecha, sigue siendo el único jinete en la historia en ser doble Campeón Olímpico individual.
Carolo López-Quesada



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